En uno de los lados de la explanada principal nos encontramos con una interesante construcción, totalmente recuperada: Es el Bar da Azenha. Se trata de un antiguo y curioso lagar de aceite de vareo, con la rueda todavía movida por vacas, que dispone de un alambique en el se destilaba el aguardiente de la quinta. Hoy es un espacio museológico y de convivencia para los huéspedes, con una zona de bar, mesas y juegos.

Aquí pueden, además, celebrarse eventos personalizados para pequeños grupos (capacidad máxima: 40 personas sentadas).


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