Pequeño y tranquilo valle agrícola, cerca del río Duero, cruzado por su famosa línea férrea, fue centro de una antigua y vasta propiedad. Todavía hoy se conservan en la familia cerca de 60 ha, en las que predominan las viñas y los antiguos naranjos (productos característicos de la zona), envueltos por matas y bosques.
Aunque la familia Azeredo se encuentra en Baião desde hace casi de 400 años, esta Quinta fue comprada por el bisabuelo del actual propietario en 1923. En 1992, después de su boda, Inês (Técnica de Turismo por la Escuela de Hostelería y Turismo de Oporto) y Carlos (Arquitecto por la Facultad de Arquitectura de Lisboa) se vinieron a vivir aquí, recuperando y adaptando la Casa y la Quinta para dedicarla a Turismo de Habitação. Sus tres hijos, Carlos Maria, Maria y Francisco nacieron aquí y mantienen una relación de la familia con la Casa de Cochêca que ya va en la quinta generación.